Taller de Periodismo

Yom Kipur: el día del perdón

Maimónides escribe:

 

Si una persona transgrede cualquiera de los mandamientos de la Torá, consciente o inconscientemente, cuando se arrepiente y desea enmendar su pecado, está obligada a confesarse ante Dios, bendito sea Él. Esto significa que Yom Kipur no es un día en el que te preocupas por resoluciones personales ni reflexiones propias, sino en hablar con Dios de la manera correcta.

 

  Yom Kipur es el día en que tenemos la oportunidad y estamos obligados a disculparnos con Dios. Es una gran oportunidad para corregir nuestras acciones del pasado y así, comenzar un nuevo año evitando los errores e imprudencias anteriormente cometidas. Es un día en el que la superación personal llega al punto máximo y en el que nuestro futuro se debe planear de manera acertada. Dios nos perdona de manera total, siempre y cuando nuestro arrepentimiento se lleve a cabo de la manera más sincera y real posible, un arrepentimiento que venga desde el corazón.  

 

En la mayoría de las ocasiones se cree que nuestra única obligación en Kipur, es ayunar, pero en realidad contamos y debemos realizar muchas otras. La comida y todo tipo de bebidas se deben evitar; al igual que el baño corporal, el lavado de dientes, la utilización del cuero, el untamiento de cremas en el cuerpo y las relaciones sexuales. Por dicha razón, en este Yom Kipur, día sagrado,  debemos recordar que el ayuno no es la única responsabilidad. Debemos realizar alguna mejora en el transcurso de este día.

 

Siempre debemos recordar que Dios es paciente y espera ansiosamente nuestra disculpa. “Dios no avergonzará a un corazón roto y humillado” (Salmos 51:19). Por dicha razón nos podemos sentir muy privilegiados al tener un Dios que nunca nos hará sentir avergonzados y que recibirá siempre nuestra disculpa.  

 

Recordemos que el arrepentimiento necesita la disculpa. Habla, platica y/o dialoga con la persona que has defraudado o has hecho sentir mal. Comienza a reconocer tus errores y te darás cuenta que vas a iniciar un año agradable.

 

 

Alan Silvera

 

Alumno de 5° de Bachillerato

 

 

 

 


09/12/2016 03:49 PM

LA HISTORIA DETRÁS DE JANUCÁ

Cada vez falta menos para la hermosa fiesta de Janucá.  Esperamos un año completo para disfrutar de las cálidas ocho noches rodeados de familia, luz y alegría. Pero hay una parte de la historia de Janucá que no todos conocen. ¿Sabías que fue una mujer la que salvó la noche en Janucá?  Su nombre era Judith. 

Cuando los judíos varones habían decidido rendirse ante el ejército greco-sirio, Judith vistió sus mejores prendas, tomo un intenso vino rojo y un queso fuerte, los puso en una canasta y se escabulló al campamento enemigo. Judith entró en la carpa del general del ejército greco-sirio, lo sedujo con el vino y el queso y cuando el general estaba borracho, ella tomó su espada y le cortó la cabeza.

Gracias a Judith, hoy en día la mujer después de que se enciende la janukia tiene “prohibido” hacer cualquier labor por media hora.  Ella y las niñas de la casa, deben sentarse a disfrutar el brillo, la luz, el calor y el resplandor de la janukia, mientras que el esposo y los niños preparan la cena. Todo esto gracias a que fue una mujer judía la que salvó el día en Janucá.

A las mujeres nos han enseñado que siempre habrá un hombre para salvarnos; un hombre fuerte y guapo que cuidará de nosotras. Las mujeres no debemos de preocuparnos.

 Judith es un gran ejemplo para las mujeres. Ella nos enseña que no debemos esperar a que un hombre haga las cosas por nosotras, hay que hacernos cargo nosotras solas. Así como Judith, las mujeres  somos capaces de salvar a un pueblo entero, solas, por nuestra propia cuenta.

Por Gabriela Nestel, 5°B,

Taller de periodismo

11/11/2016 02:16 PM

Trump, nuevo mandamás de Estados Unidos

El martes por la noche, un personaje llamado Donald Trump ganó las elecciones en nuestro país vecino. Estoy seguro que todos los mexicanos, incluyéndome, estuvimos casi rezando y de rodillas para que Trump no saliera victorioso. Todos los mexicanos estábamos con Hillary Clinton y, aunque nunca sabremos si es verdad, seguiremos creyendo que Hillary era la mejor opción.

Los ciudadanos norteamericanos eligieron a un presidente racista y sexista, a un Hitler de pacotilla, ya que tiene las mismas ideas que él llegó a tener en su momento. Los ciudadanos de Estados Unidos no saben en la que se metieron. No, por más que me digan, no le voy a dar el beneficio de la duda a un político racista, discriminador e ignorante que declara que todos los mexicanos que van a “su país” son drogadictos, delincuentes, violadores y secuestradores. Estoy seguro que el señor Trump no sabe que en todas las razas, etnias, religiones, nacionalidades y clases sociales hay drogadictos, en todas hay violadores, en todas hay ladrones; y decir que los mexicanos tenemos el, dígase monopolio, de todo esto, se llama RACISMO. Si no hubieran pachecos, drogos y junkies en ninguna raza, etnia o religión, ninguna droga cruzaría ninguna frontera. ¡No se puede generalizar y decir que todos los mexicanos somos así!

Por declaraciones racistas como las suyas es por los que hay atentados, matanzas masivas, terrorismo, injusticia, persecuciones inquisitivas y guerras. Se da el lujo de criticarnos por agresivos, pero espero que Trump sepa que en su país es donde más se cometen matanzas masivas por razones racistas. Al parecer se le olvida que fueron SUS antepasados los que mataron, violaron y robaron a los VERDADEROS nativos de América del Norte. ÉL fomenta el odio, ÉL fomenta el racismo, ÉL es el que pone la pólvora en las pistolas de los asesinos ignorantes.

No estoy seguro de qué tanto nos afectará que Trump vaya a presidir a una de las grandes potencias del mundo, pero aquí les va una lista de temas que hay que pensar:

  • Debilitamiento del peso frente al dólar.
  • Trump planea deportar a millones de mexicanos indocumentados.
  • ¿Qué va a pasar con el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, México y Canadá?

En mi humilde opinión, este es el momento para que México despierte y acabe con la dependencia que tiene con los Estados Unidos de Norte América. Tenemos la capacidad y la fuerza de salir adelante.


por Ilann Vigderovich Cielak